Durante mucho tiempo los docentes hemos sido actores dentro de procesos de cambio y avances pedagógicos, pasamos de una educación tradicional donde dábamos clases magistrales frente a una pizarra que era nuestro fiel aliado y una tiza que con el pasar del tiempo endurecía nuestras manos, luego llegó el cambio a un paradigma novedoso que nos planteó una construcción de conocimientos y la tiza que nos endurecía las manos pasó a ser antialérgica y menos dañina donde el docente tenía que buscar estrategias para lograr que los alumnos construyesen sus aprendizajes de forma significativa.
Pero el trascurrir del camino nos fue llevando hacia una gran autopista y abrió las puertas a una nueva sociedad; la sociedad del conocimiento. El avance fue acelerado, los pasos agigantados y cada día que pasa el avance de la tecnología es estrepitoso, así que el docente actualmente maneja nuevos recursos y herramientas que facilitan el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Un día cerramos los ojos y al despertar al día siguiente esa pizarra con tizas o acrílica que empleaba marcadores de colores, comenzaron a ser simples espectadoras del cambio, llegaron las pizarras digitales; ese docente poco activo comenzó a despertar su creatividad y diseñar nuevos elementos y a complementar su labor en estas magnificas pizarras.
Las pizarras digitales están compuestas de una computadora que dirige el proceso, una pantalla y un proyector de imagen, el docente a través de la computadora puede emplear todos los recursos tecnológicos existentes, el internet, manejar redes sociales, correos electrónicos y además manejar archivos creados o ya existentes con material de valor académico. Estas pizarras comienzan a ser el mejor aliado del docente en las aulas de clases, permiten captar la atención inmediata de los alumnos, motivarlos al logro de las actividades y la participación continua y estimula el trabajo en grupo.
La relación docente alumno se torna más activa, cooperativa y participativa y a su vez el docente siente la necesidad de avanzar y capacitarse, se siente motivado ante los resultados obtenidos en el grupo y la novedad permite el intercambio de herramientas y la interacción con otros docentes dentro de la institución.
El viaje por la ciber escuela se asemeja a un encuentro cercano con otros sistemas interconectados entre sí que al ir entrando en ellos vamos abriendo nuevas puertas a mundos desconocidos. Las pizarras digitales tienen varias modalidades entre las que encontramos las pizarras digitales interactivas que permiten al alumno acercarse y tener contacto directo con la información, contenidos e imágenes que el computador muestra a través del proyector, el niño toca y siente el poder de la tecnología y esto lo motiva a seguir trabajando porque se compenetra con todo el sistema.
Insisto al igual que en otros ensayos que el docente debe y tiene que permitirse el cambio de paradigma, tocar sin miedo la puerta y abrirla rápidamente para lograr la concreción del conocimiento, debemos evolucionar dejar de ser inmigrantes y convertirnos en unos súper nativos tecnológicos.
Las pizarras digitales interactivas están creando un impacto a su paso, muy pronto todos los planteles educativos en todos los países del mundo contarán con este recurso, así que es la hora de activarse y capacitarse para que cuando ese encuentro cercano con lo desconocido se materialice, no lo veamos como un gran mounstro de mil cabezas sino como un amigo que será inseparable en la labor docente.
Autora: Prof. Yelitza de González